Batidos con chía: refréscate y gana energía | Dani Yanes 12.24

Batidos con chía: refréscate y gana energía

Batidos con chía: refréscate y gana energía

Seguramente te habrás dado cuenta de que las semillas de chía están muy de moda actualmente. Una forma de tomarlas es preparando deliciosos batidos con chía y aprovechar de esta manera los nutrientes que nos aporta. Así que vamos a descubrir sus ventajas y cómo preparar estos batidos.

Si te preguntas a qué sabe la chía, la respuesta no es fácil. Tiene un sabor parecido al de las nueces, aunque también es verdad que son pequeñas semillas y hay gente que no les encuentra sabor.

Batidos con chía

La mejor forma de salir de dudas y descubrir a qué sabe la chía es probándola, por ejemplo con los batidos con semillas de chía. Tenemos infinidad de posibilidades, puesto que puedes añadir la chía a tus batidos habituales. De esta forma puedes preparar batidos de chia, fresa y piña o de pera, plátano y chía. Para ello, batiremos 250 gramos de fruta, otros 250 gramos de leche y dos cucharadas de chía. Cuando tengas el batido, siempre puedes decorarlo con un puñado de semillas de chía -sin moler- y trocitos de fruta.

Si subimos un punto el grado de dificultad podemos preparar un batido de manzana y plátano con semillas de chía y una cucharada de miel. Utilizaremos una manzana roja, un plátano, un vaso de agua, una cucharada de miel y dos de semillas de chía. Un batido similar, que además te llena de energía, es el batido de naranja, zanahoria y chía para el que utilizaremos una naranja -pelada y licuada-, dos zanahorias, cuatro cubitos de hielo, un vaso de agua y la chía. Si quieres un sabor todavía más especial puedes añadir jengibre rallado.

Realmente esta es la base del batido, pero lo puedes adaptar a tu gusto optando por frutas como la fresa, el kiwi, el melón, la sandía o el melocotón. Otra alternativa es utilizar bebidas vegetales como la de avena o la de almendra en lugar de leche de vaca. Por ejemplo, puedes preparar un batido de plátano, avena y chía con 250 gramos de plátano -mejor si está maduro-, otros 250 gramos de bebida de almendras, un cuarto de taza de avena cruda y una cucharada y media o dos de semillas de chía.

Dejando la fruta al margen, una buena forma de empezar el día es degustando un batido de espinacas y chía. Para ello, utilizaremos un vaso de té verde, otro vaso de zumo de naranja, 30 gramos de ciruelas pasas, unas hojas de espinaca y 10 gramos de chía. Lo único que tendrás que hacer es batirlo todo bien hasta obtener una crema homogénea, de color verde. La combinación de chía y espinacas nos proporciona fibra, proteína e hidratos de carbono, de ahí que sea un desayuno tan recomendable.

Beneficios de los batidos de chía

Pero… ¿para qué sirve la semilla de chía? Estas pequeñas semillas, consumidas en su justa medida, son una excelente fuente de fibra, proteínas vegetales, minerales, vitaminas y grasas saludables como el Omega 3. Combinándola con otros alimentos en forma de batido consigues maximizar sus saludables efectos. A su vez, te aporta energía y te ayuda a mantenerte hidratado, sin olvidar sus propiedades antioxidantes.

También tiene un efecto saciante, de ahí que mucha gente incluya los batidos con chía en su dieta para perder peso. Está claro que por su efecto saciante nos ayuda a quitarnos esos kilos de más, pero por sí sola no basta. Por tanto, tendremos que acompañar el consumo de chía con una dieta sana y equilibrada, donde incluyamos todo tipo de alimentos. También es necesario cumplir con el entrenamiento diario para dejar atrás esos kilos que nos sobran. ¿Preparado para ponerlo en práctica?

About Author

Dani Yanes

El deporte siempre ha sido una constante en mi vida y hoy en día tengo la suerte de haber convertido mi pasión en mi oficio. Comencé desde muy pequeño en el mundo del deporte y fui nadador y jugador de waterpolo, especialidad en la que competía en la Primera División Nacional. A raíz de estas experiencias decidí convertirme en entrenador personal y aportar mis ganas y energía a cualquiera que necesite un extra de motivación.